Endometriosis y cáncer de ovario, ¿hay evidencias de relación? (1)

Sampson (1925) fue el primero en describir la asociación entre endometriosis y cáncer de ovario y sus criterios para identificar los tumores malignos que surgen desde endometriosis se han mantenido. Además, esta asociación ha sido reportada en varios estudios y particularmente para la asociación de endometriosis con carcinomas endometrioides y de células claras, sugiriéndose además, que la endometriosis concurrente podría ser un factor de buen pronóstico en estos subtipos de cánceres epiteliales de ovario. También ha sido descrito que la endometriosis atípica podría ser una lesión precursora para conducir a ciertos tipos de cáncer de ovario, mientras que otros autores han sugerido una dependencia hormonal o una relación con otras patologías hormonodependientes.

Además, la inflamación inducida por la endometriosis y la producción auto o paracrina de hormonas esteroides sexuales, citokinas o prostaglandinas podrían contribuir a la tumorogénesis ovárica debido a que estos cambios aportan un microambiente que favorece el acúmulo de suficientes alteraciones genéticas para la transformación maligna. Sin embargo, el hallazgo de endometriosis asociada a cáncer de ovario es sincrónico en la mayoría de los casos y no hay suficientes evidencias de casos con endometriosis confirmada histológicamente que luego hayan evolucionado a carcinoma endometrioide o de células claras. Recientemente, Wang et al (2013) han notificado que solo una de sus pacientes con endometriosis asociada a cáncer de ovario (17 entre 226 casos de cáncer de ovario) tenían historia de endometriosis quirúrgicamente demostrada. Por tanto, las evidencias actuales de una progresión evolutiva endometriosis-carcinoma son insuficientes.

La segunda parte del post, con las conclusiones de la FUENTE: Tesis de Dr. Ernesto Bas Esteve (2016), accesible en  http://hdl.handle.net/11000/3261, saldrá publicada mañana

 director de tesis Acién Álvarez, Pedro

 

7 datos sobre la vacuna del papiloma humano (VPH) que seguramente desconocías…

  1. El virus del papiloma humano (VPH) se divide en tipos de alto riesgo y de bajo riesgo según su oncogenicidad.
  2. La infección por VPH es condición necesaria pero no suficiente para el desarrollo de cáncer de cuello de útero. Otros factores de índole socioeconómica y de prácticas sexuales se han visto relacionados con el desarrollo del tumor. El preservativo es factor protector pero no protege por completo.
  3. No existe aún ningún estudio que haya podido evaluar la posibilidad de que la vacuna disminuya la probabilidad de padecer cáncer de cuello de útero. Sí ha demostrado disminuir la aparición de neoplasia intraepitelial cervical.
  4. Los datos de seguridad publicados de acuerdo con los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) no han encontrado efectos adversos graves atribuibles a la vacuna. Dichos trabajos son los financiados por los laboratorios fabricantes. Sin embargo, los datos procedentes de registros de farmacovigilancia muestran un número de episodios adversos (leves y graves) notablemente superior al resto de vacunas comercializadas.
  5. La relación coste-efectividad de la vacuna dependerá de la necesidad de revacunación, la disminución de los costes y el mantenimiento de buenos programas de diagnóstico precoz mediante citología y detección de VPH.
  6. Existen múltiples incógnitas que despejar en torno a esta vacuna, especialmente en relación con la duración de su protección o los efectos en mujeres previamente infectadas.
  7. El coste de oportunidad de la introducción de la vacuna del VPH en el calendario de vacunaciones de España es elevado, especialmente en un momento de crisis económica en el que la “disponibilidad a pagar” del sistema sanitario puede verse reducida. Por ejemplo, hay desabastecimiento cada cierto tiempo de vacunas coste-efectivas para otras patologías como la hepatitis A, B, C… y no asistimos a una campaña de promoción de su extensión a toda la población en edad fértil.
Dice Jara: «Sería deseable desarrollar estrategias de abordaje de los problemas de salud de la mujer desde una perspectiva más amplia, sin caer en reduccionismos microbiológicos que pueden incrementar las desigualdades y obviar aspectos importantes de los problemas que se quieren solucionar. Merece la pena que leáis el estudio completo pues ofrece un marco riguroso e independiente, sin los conflictos de interés a los que estamos» acostumbradas en relación a este tema, ahora que la vacuna nonavalente y la vacunación a niños es el nuevo capítulo de la campaña pro-vacuna-del-VPH en casi todos los medios de información o blogs médicos.
Mientras tanto, ¿Cuántas de vosotras sois conscientes de que se contagia por la piel, cuando introducís un dedo en la vagina, cuando os frotáis contra vuestro partenaire sexual? Para todo ello ni la vacuna ni el preservativo son útiles. Entonces, ¿qué prevención hace esa vacuna tan cacareada?
FUENTES:
– artículo de Enrique Gavilán (@enriquegavilan), médico de familia Las medias verdades ocultas de la vacuna del papiloma (abril de 2013)
– artículo de Enrique Gavilán en la revista Actualización en Medicina de Familia.
En abril de 2013 el periodista M. Jara (@MiguelJaraBlog) publicaba, basándose en ambas revisiones médicas, esos siete puntos que he copiado casi literalmente  de su blog.

determinantes ambientales de la salud

Biberones con los que nos alimentamos la generación post-Transición se prohibieron en 2011 en la UE (BPA-free). Los tickets de comercio desprenden bisfenol A y son ricos en resinas epoxi… ¿Qué es no PFOA –Sin perflorados-?. ¿La radiación ionizante de las mamografías produce cáncer? ¿Sartenes metálicas o cerámicas? ¿De titanio o de cobre? ¿Salmón o caballa? Ved las dos conferencias del Dr. Nicolás Olea* que abundan en el tema de la relación entre los contaminantes ambientales y la salud/enfermedad . Ya hemos hablado de los estudios que relacionan los disruptores endocrinos con la endometriosis. La presencia de compuestos químicos en tejido adiposo se conoce desde que en 1934 se describió el bisfenol A… y sigue siendo fabricado en España. Es hora de seamos más conscientes sobre este vínculo que ha sido estudiado y probado por la medicina occidental.

Y, por supuesto, de los determinantes sociales de los tumores: hay más relación, simplificando mucho, entre el código postal en el que se resida que con un gen determinado si examinamos el cáncer. Los patrones geográficos podrían revelar, según el estudio del Instituto Carlos III, diferencias en los factores de riesgo y tenerse en cuenta en las políticas públicas para la lucha contra el cáncer en diferentes áreas y grupos de población en España. La aparente falta de patrones geográficos en la distribución de tumores malignos femeninos (excepto cáncer de estómago) podría, en mi opinión, a la menor tasa de actividad y empleo femeninas y a la estabilidad de su ocupación en tareas domésticas, exponiéndose a los mismos contaminantes ambientales, independientemente de la Comunidad Autónoma

*Fuentes primer párrafo: conferencias de Nicolás Olea, Catedrático de Radiología y Oncología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada. Lidera un grupo de investigación multidisciplinar dedicado al estudio de la exposición humana a contaminantes ambientales y su efecto sobre la salud. De forma particular está interesado en el efecto de los compuestos químicos que interfieren sobre el equilibrio hormonal conocidos como disruptores endocrinos.

Fuente segundo párrafo, mientras no se indique lo contrario: Gonzalo López-AbenteEmail author, Nuria Aragonés, Beatriz Pérez-Gómez, Marina Pollán, Javier García-Pérez, Rebeca Ramis y Pablo Fernández-Navarro: «Time trends in municipal distribution patterns of cancer mortality in Spain», en BMC Cancer (2014), 14:535