a vueltas con la prohibibión de terapias no convencionales en sanidad española (2)

Siempre he sido contraria a la homeopatía e incluso he participado en suicidios homeopáticos.  ¿Qué dicen los estudios científicos al respecto? Creo que es imprescindible leer todas las voces y no solo las más mediaticas y poder decidir. Tenemos derecho como pacientes a elegir. Y como ciudadanas derecho a la información veraz y sin confictos de intereses en la regulación por las agencias del medicamento y científicas. Los efectos terapéuticos de la homeopatía han sido controversia desde sus inicios en el siglo XIX hasta el día de hoy, pero ¿qué dice el método científico actual al respecto?

Según varios autores se cuenta principalmente con cinco metaanálisis de calidad metodológica publicados en revistas de investigación científica que analizan de forma conjunta todos los estudios clínicos disponibles sobre la eficacia de la homeopatía (Abanades y Durán, 2013). Estos artículos se han publicado en revistas científicas de gran prestigio (Lancet, Journal of Clinical Epidemiology, British Medical Journal, European Journal of Clinical Pharmacology) que publican solo estudios revisados de manera independiente por pares.
Cuatro de los cinco metaanálisis han encontrado conclusiones favorables en relación a los efectos terapéuticos de la homeopatía (Kleijnen et al., 1991; Linde et al., 1997; Linde et al., 1999; Cucherat, 2000). Un quinto metaanálisis (Shang, 2005), que concluía que la homeopatía no presentaba efectos diferentes a los del placebo, ha sido criticado metodológicamente al seleccionar únicamente 8 de los 110 estudios totales mediante un criterio establecido a posteriori. Este último estudio, ha sido replicado posteriormente por otros autores y han obtenido resultados favorables al tratamiento homeopático y estadísticamente significativos (Lüdtke y Rutten, 2008).
Existen evidencias científicas provenientes de revisiones sistemáticas y metaanálisis de los efectos terapéuticos de la homeopatía en al menos 24 indicaciones terapéuticas (Abanades y Durán, 2013): fibromialgia, artritis reumatoidea, insomnio, ansiedad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, (TDAH), alergias y rinitis alérgica, lumbalgia, otitis media aguda, síndrome de fatiga crónica, diarrea en la infancia, infecciones del tracto respiratorio superior en la infancia, vértigo, agitación en el periodo postoperatorio en niños, adyuvante al tratamiento del paciente con VIH, inducción al parto, demencia, asma crónico, enuresis, depresión, ansiedad, síntomas relacionados con el cáncer, insuficiencia venosa crónica y síndrome premenstrual.
Se ha comprobado en diversos estudios que la homeopatía es coste-efectiva en comparación a los tratamientos convencionales. La integración de la homeopatía con el tratamiento convencional se ha correlacionado con mejores respuestas clínicas con un coste similar o inferior (Abanades y Durán, 2013).
Existen cada vez más estudios publicados en relación la terapia homeopática, sin embargo, la falta de financiación adecuada para su investigación y los intereses personales independientes al método científico son grandes limitaciones que frenan el desarrollo de este tipo de terapias. Es fundamental un cambio de percepción en base a la objetividad de la ciencia, así como un adecuado apoyo de las instituciones públicas para desarrollar e integrar adecuadamente este tipo de tratamientos y así permitir que todos sus potenciales beneficios sean accesibles para la sociedad.
Referencias:
-Abanades S, Durán M. Documento de actualización de las evidencias científicas en homeopatía. Universidad Zaragoza, Noviembre de 2013.
-Cucherat M, Haugh MC, Gooch M, Boissel JP. (2000). Evidence of clinical efficacy of homeopathy – A meta-analysis of clinical trials. Eur J Clin Pharmacol. 56: 27-33.
-Kleijnen J, Knipschild P, ter Riet G. (1991). Clinical trials of homeopathy. Br Med J. 302: 316-23.
-Linde K, Clausius N, Ramirez G, et al. (1997). Are the clinical effects of homoeopathy placebo effects? A meta-analysis of placebo-controlled trials. Lancet. 350: 834-43.
-Linde K, Scholz M, Ramirez G, et al. (1999). Impact of study quality on outcome in placebo controlled trials of homeopathy. J Clin Epidemiol. 52: 631-6.
-Ludtke R, Rutten AL. (2008). The conclusions on the effectiveness of homeopathy highly depend on the set of analyzed trials. J Clin Epidemiol. 61: 1197-204.
-Shang A, Huwiler-Muntener K, Nartey L, Juni P, Dorig S, Sterne JA, et al. (2005). Are the clinical effects of homoeopathy placebo effects? Comparative study of placebo-controlled trials of homoeopathy and allopathy. Lancet. 27-Sep 2; 366 (9487): 726-32.

Los mitos de la endometriosis

Hay una serie de mitos que circulan en torno a la endometriosis contra los que los equipos de mujeres dedicados a la concienciación de la enfermedad están luchando (como por ejemplo la gran campaña diseñada por las voluntarias de Endomarch Team Spain para twitter y facebook en 2017). Veamos algunos de ellos:

El embarazo cura la endometriosis. Esto es FALSO. El embarazo no es una opción para curarse, además de que esta enfermedad hoy por hoy no tiene cura, sino que existen opciones para manejar sus síntomas dependiendo de cada caso concreto.

La endometriosis produce infertilidad. Esto es FALSO. Hay un 40% de mujeres con esta enfermedad que tienen problemas de fertilidad pero eso no quiere decir que esta enfermedad sea sinónimo de infertilidad.

El dolor de la regla es normal en cualquier caso. Esto es FALSO. Si el dolor interfiere en nuestra vida cotidiana, NO ES NORMAL. Por eso debemos acudir a un profesional para una correcta exploración que descarte problemáticas de este tipo y garantice nuestra salud.

Eres demasiado joven para tener endometriosis. Esto es FALSO. La endometriosis no tiene edad; de hecho, hay estudios que encuentran que aunque la media (de diagnóstico) está en 22 años, el rango de afectación va de los 10 en adelante.

Los tratamientos hormonales curan esta enfermedad. Esto es FALSO. La endometriosis no tiene cura, es importante que destaquemos que además se ha visto que ciertos tratamientos hormonales solo calman los síntomas mientras se está tomando la medicación.

Fuente: Ecofeminismo, decrecimiento y alternativas al desarrollo

ILUSTRACIÓN: voluntaria de EndoMarch Team Spain 2017

¿Es normal mi regla? (2)

(re)asentada en Madrid

Continuamos el post de la semana pasada sobre cómo es un periodo menstrual de chica sana, sin desarreglos hormonales ni endometriosis, adenomiosis, miomas (y que, por supuesto, no esté tomando anovulatorios, la píldora). Debes preocuparte cuando ocurre alguno de estos fenómenos durante tu ciclo menstrual:

  • Manchado (en ginecología se llama spotting) en torno a la ovulación o antes de la regla: esto es el sangrado de escasa cantidad que dura 1 o 2 días en la ovulación, o sea: a) a la mitad del ciclo (si tu ciclo tiene 45 días, en torno al día 22º) o b) los días previos a la llegada de «la inquilina». Esto puede producirse por los cambios hormonales que vivimos a lo largo de nuestro ciclo.
  • Irregularidad: nos referimos a cuando esa periodicidad de repente, durante 1 o 2 ciclos, es distinta a la habitual tuya. Por ejemplo, tienes ciclos menstruales de 24 días y llevas dos meses teniéndola cada 27 días. no te preocupes: el estrés, los cambios bruscos de peso, los viajes, los antibióticos, otras medicaciones, suplementos, actividad física muy distinta de la habitual… pueden afectar a tu periodo menstrual. Eso sí, si la irregularidad durara más tiempo que 1 ó 2 ciclos, yo iría a la ginecóloga.
  • No te baja, ausencia (amenorrea): Puede suceder una o dos veces en un año (12 ciclos menstruales) que no nos venga la regla o tengamos un ciclo demasiado corto (muy, muy corto: por ejemplo, 2 veces en 20 días). Anótalo todo, intenta apuntar y reconocer si has tenido disgustos, estrés fuerte, o cambios de dieta y medicación y, si no retorna la regla en 2 ciclos, ve a la ginecóloga y procura que te realice análisis endocrinos. En principio no es preocupante, solo si se manifestara varias veces en un año.

En resumen: usa alguna app o libreta de ciclo menstrual para no fiarte de tu memoria. Esto es útil también para la ginecóloga y endocrinóloga, que siempre en consulta te van a preguntar la Fecha de Última Regla (FUR).

Deberías ir a una especialista cuando:

  • tengas dolor menstrual que te impida hacer tus actividades: salir con amigas/os, tareas domésticas, estudiar/ir al instituto/universidad/al trabajo…
  • Cuando tengas un sangrado irregular.
  • no tengas sangrado menstrual. Si a los 16 años no nos ha venido la regla hay que consultar a un especialista. También si, cuando han existido reglas normales, dejamos de tenerla durante más de 2 ciclos.
  • sangrado mucho más abundante de lo habitual, más de 80 ml (si no estás enferma) o 150 ml (si tienes endometriosis, adenomiosis o miomas), o, por el contrario, la regla ha disminuido excesivamente: menos de 5 ml (hipomenorrea).
  • Cuando nuestra regla empieza a durar menos de lo habitual y se mantiene así durante varios ciclos (oligomenorrea), o dura más de normal, manteniéndose así a lo largo de 2-3 reglas (polimenorrea). Ciclos de menos de 24 días o de más de 35.
  • Cuando sangramos durante la menopausia, o cuando consideramos que ya se nos había retirado la regla.

Es importante acudir a la ginecóloga cuando notemos alteraciones en nuestra regla. Éstas pueden deberse a causas orgánicas (pólipos, miomas, quistes de ovario, hiperplasias endometriales, etcétera) o causas «funcionales», lo que quiere decir que se deben a alteraciones hormonales. También por supuesto, puede ser por una combinación de ambas (endometriosis). El tratamiento dependerá de la causas. No te asustes pero pon remedio. Cuanto antes, mejor. Te ahorrarás anemia, fatiga, malestares y complicaciones.