Salud ginecológica desde una perspectiva feminista: endometriosis, ginecología y sesgos de género. Entrevista a Irene Aterido de la Red-CAPS de profesionales de la salud del Estado español

Entrevista a Irene Aterido, cuya web profesional se llama «meduelelaregla«, por parte de Irene de SuperVioletas, el videoblog feminista español. Se trata de una entrevista muy extensa útil para quienes os estéis adentrando en los sesgos de género en la atención sanitaria.  El capítulo número 75 de SuperVioletas toca, a lo largo de una hora, numerosos temas:

Dejo aquí el vídeo y debajo las marcas de tiempo principales (la mayoría de la entrevista se dedicó al nuevo paradigma de la endometriosis). Las preguntas principales a Irene fueron:
1.- ¿A qué te dedicas y en qué consiste el coaching menstrual? 00.44
2.- ¿entonces…el dolor de regla no es normal? 02.39
3.- ¿Por qué puede doler la regla? 13.09
4.- ¿Qué es la endometriosis y qué efectos tiene? 16.33
5.- ¿Y qué puedo hacer si tengo endometriosis? 34.16
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6.- el dolor durante las relaciones sexuales ¿a qué se puede deber? 36.52
7.- ¿qué es el vaginismo? 38.34
8.- ¿Y qué puedo hacer si tengo vaginismo? 41.51
9.- ¿Y por qué crees que es importante hacer seguimiento de nuestro ciclo menstrual? 47.41
10.- ¿Cómo hacer el seguimiento del ciclo? 51.51
11.- ¿copa, tampón o compresa? 55.54
12.- He visto entre tus entradas en instagram tupperPelvis ¿qué es eso? 57.59
13.- Ahora están de moda las operaciones para modificar estéticamente nuestras vulvas, ¿en qué consisten y qué consecuencias pueden traer? 58.39
14.- ¿Nos puedes hablar un poco sobre VPH? 01.02.28
15.-Y por último, ¿qué consejos das así en resumen, como ideas para llevar a casa? 01.07.00

REFERENCIAS  BIBLIOGRÁFICAS DEL VÍDEO:
http://www.meduelelaregla.com/
https://endoinformacion.com/
García Dauder, Dau y Pérez Sedeño, Eulalia (2017): Las “mentiras” científicas sobre las mujeres. ed. Catarata. Podcast con presentación en 2017 de Irene Aterido en la librería de Madrid Traficantes de Sueños https://www.ivoox.com/19366357

Mujeres y Salud http://matriz.net
Carme Valls-Llobet: Mujeres, salud y poder
Carme Valls-Llobet: Medioambiente y salud
Gérvas y Pérez: El encarnizamiento terapéutico contra las mujeres

la endometriosis dejará de ser invisible

Gracias a las asociaciones y a las activistas que en internet y en los medios rompen el silencio. la endometriosis dejará de ser invisible el día en que todo el mundo cuestione la frase: «el dolor de regla es normal». la endometriosis dejará de ser invisible cuando una mujer famosa salga del armario.  la endometriosis dejará de ser invisible cuando las consultas de especialisas de endometriosis sean las más prestigiosas y tengan un cartel en la puerta que infunda tanto respeto (del bueno) como el de un cirujano neurológico. la endometriosis dejará de ser invisible cuando a una mujer le den el diagnóstico de endometriosis con cuidado, ceremonia y mucho, mucho tacto (y no vaginal ni rectal). la endometriosis dejará de ser invisible cuando la mujer que la sufre reciba grandes apoyos al ser diagnosticada y su entonrno laboral le diga que no se preocupe, que harán los ajustes que haga falta, que puede tomarse los descansos que necesite. la endometriosis dejará de ser invisible cuando haya una vacuna. la endometriosis dejará de ser invisible cuando todo el mundo sepa que la paciente de endometriosis es una de las mujeres más fuertes que hayan podido conocer y la admiren y homenajeen por ello. la endometriosis dejará de ser invisible cuando borremos de la vida de las mujeres el dolor con el sexo. la endometriosis dejará de ser invisible cuando haya muchos libros de autocuidados y de investigación y causas dirigidos a pacientes y escritos con empatía y sin aternalismos. la endometriosis dejará de ser invisible cuando la sociedad españolas médicas tengan enormes secciones dedicadas a la misma, pues 1 de cada 20 pacientes de ambos sexos/géneros la sufren y tiene numerosas comorbilidades. la endometriosis dejará de ser invisible cuando la atención a la dependencia que causa tenga el reconocimiento económico y de recursos adecuado. la endometriosis dejará de ser invisible cuando sea una prioridad en salud en todas las Comunidades Autónomas. la endometriosis dejará de ser invisible cuando todas las madres, todos los padres sepan decirle a sus hijas que esos cólics menstruales son inadmisibles, que ellas se merecen otra cosa. la endometriosis dejará de ser invisible cuando se inventen analgésicos sólo para ella que a la vez frenen el avance de la enfermedad. la endometriosis dejará de ser invisible cuando más gente la investigue y haga carrera con ella. la endometriosis de los hombres trans dejará de ser inviible cuando atendamos a la diversidad sexual en ginecología. la endometriosis dejará de ser invisible cuando a las mujeres lesbianas y bisexuales se les hagan las preguntas correctas en la anamnesis de las consultas ginecológicas. la endometriosis dejará de ser invisble cuando a las niñas y mujeres inmigradas a nuestro país se les garantice el acceso a los servicios sanitarios y a una educación menstrual. la endometriosis dejará de ser invisible cuando las niñas y los niños reciban educación menstrual sin sesgos comerciales. la endometriosis dejará de ser invisible cuando la regla deje de ser un tabú en el trabajo formal. la endometriosis dejará de ser invisible cuando dejemos de recetar anovulatorios ante cualquier desarreglo menstrual. la endometriosis dejará de ser invisible cuando los malestares de las mujeres sean tenidos en consideración por la opinión pública y los profesionales sanitarios. la endometriosis dejará de ser invisible cuando se crea la palabra de las mujeres siempre, desde la primera queja o síntoma. la endometriosis dejará de ser invisible cuando no se asocie el útero con maternidad. la endometriosis dejará de ser invisible cuando maternidad y mujeres sean dos cosas distintas. la endometriosis dejará de ser invisible cuando desaparezca la violencia sanitatia. la endometriosis dejará de ser invisible cuando acabe la violencia ginecológica. la endometriosis dejará de ser invisible cuando no haya más violencia obstétrica. la endometriosis dejará de ser invisible cuando la autonomía de las pacientes sea el principio rector de la sanidad. la endometriosis dejará de ser invisible cuando el periodismo visibilice cada maltrato sanitario. la endometriosis dejará de ser invisible cuando sea noticia de primera plana. la endometriosis dejará de ser invisible cuando las mujeres con endometriosis tengan poder de decisión sobre los presupuestos del Estado. la endometriosis dejará de ser invisible cuando todas las diagnosticadas se unan en asociaciones de pacientes. la endometriosis dejará de ser invisible cuando las cosas de mujeres sean una cuestión de Estado.

 

pelvis estrecha y parto

Llevo doce años oyendo historias de partos de mujeres con pelvis “estrechas” que han parido hijos de 4 y 5 kilos después de una y dos cesáreas simplemente por haber cambiado de ginecólogo.

Dice (y no se lo inventa ni es creación suya, pero le hemos pedido permiso para reproducirlo aquí) Francisca Fernández Guillén en uno de sus artículos sobre violencia obstétrica. La cita completa es la siguiente:

«La pelvis femenina no es estática; los huesos que la conforman están unidos por ligamentos flexibles que durante el embarazo y el parto, por efecto de las hormonas, se dilatan y la hacen aún más movible y, por lo tanto, perfectamente capaz de permitir el paso del bebé. Tampoco la cabeza del feto es estática; los huesos del cráneo no están soldados, precisamente para facilitar el paso por el canal del parto. Salvo que la mujer hubiera sufrido un traumatismo de cadera muy grave o una enfermedad ósea, es prácticamente imposible que su pelvis sea “estrecha”.
No se le puede decir a una mujer embarazada, según entra por la puerta de la consulta, que tiene la cadera estrecha, pues no se sabe por su aspecto exterior cuál es el diámetro interior de su pelvis (o, mejor dicho, “será”, durante el parto) ni el de la cabeza de su hijo. Incluso aunque se midan estos tamaños durante el embarazo, es imposible saber cuál llegará a ser el tamaño de la abertura vaginal durante la fase de expulsión. Imaginemos la escena con un varón: que al entrar en la consulta del urólogo éste, mirándole de arriba abajo, le espetara: “con ‘eso’ necesitará ayuda para producir un embarazo”. Llevo doce años oyendo historias de partos de mujeres con pelvis “estrechas” que han parido hijos de 4 y 5 kilos después de una y dos cesáreas simplemente por haber cambiado de ginecólogo».