prioridades en la investigación de la endometriosis

El pasado mayo se presentaron los resultados de la investigación multimétodo James Lind Alliance Priority Setting Partnership, en la que agentes clave de la endometriosis se juntaron para establecer las prioridades en el campo de la investigación sobre la enfermedad. El encargado de hacerlo fue Andrew Horne en el décimo tercer Congreso Mundial de Endometriosis (2017). Las diez prioridades identificadas en Irlanda y Reino Unido fueron las siguientes (traducción mía):

  1. ¿Puede desarrollarse una cura para la endometriosis?
  2. ¿Qué causa la endometriosis?
  3. ¿Cuáles serían las formas más eficaces de educar a los profesionales de la salud de todo el sistema sanitario, que reduzcan el retraso diagnóstico y mejoren el tratamiento y la atención sanitaria a las mujeres con endometriosis?
  4. ¿Es posible desarrollar una herramienta de detección no invasiva que ayude a diagnosticar la endometriosis?
  5. ¿Cuáles son las formas más eficaces de maximizar y/ o mantener la fertilidad en mujeres con endometriosis confirmada o sospechada?
  6. ¿Cómo se puede mejorar el diagnóstico de endometriosis?
  7. ¿Cuál es la manera más eficaz de manejar el impacto emocional y/ o psicológico y/ o fatiga de vivir con endometriosis (incluyendo métodos médicos, no médicos y de autocuidados)?
  8. ¿Cuáles son los resultados y/ o las tasas de éxito de los tratamientos quirúrgicos o médicos que intentan curar o tratar la endometriosis, en lugar de manejarla?
  9. ¿Cuál es la manera más eficaz de detener la progresión y/ o propagación de la endometriosis a otros órganos (por ejemplo, después de una cirugía)?
  10. ¿Cuáles son las maneras no-quirúrgicas (médicas / no médicas) más eficaces para manejar el dolor y/ o los síntomas relacionados con la endometriosis?

Fuente: Horne AW, et al. Top ten research priorities in endometriosis in the UK and Ireland. Lancet 2017 [ePub]

Los mitos de la endometriosis

Hay una serie de mitos que circulan en torno a la endometriosis contra los que los equipos de mujeres dedicados a la concienciación de la enfermedad están luchando (como por ejemplo la gran campaña diseñada por las voluntarias de Endomarch Team Spain para twitter y facebook en 2017). Veamos algunos de ellos:

El embarazo cura la endometriosis. Esto es FALSO. El embarazo no es una opción para curarse, además de que esta enfermedad hoy por hoy no tiene cura, sino que existen opciones para manejar sus síntomas dependiendo de cada caso concreto.

La endometriosis produce infertilidad. Esto es FALSO. Hay un 40% de mujeres con esta enfermedad que tienen problemas de fertilidad pero eso no quiere decir que esta enfermedad sea sinónimo de infertilidad.

El dolor de la regla es normal en cualquier caso. Esto es FALSO. Si el dolor interfiere en nuestra vida cotidiana, NO ES NORMAL. Por eso debemos acudir a un profesional para una correcta exploración que descarte problemáticas de este tipo y garantice nuestra salud.

Eres demasiado joven para tener endometriosis. Esto es FALSO. La endometriosis no tiene edad; de hecho, hay estudios que encuentran que aunque la media (de diagnóstico) está en 22 años, el rango de afectación va de los 10 en adelante.

Los tratamientos hormonales curan esta enfermedad. Esto es FALSO. La endometriosis no tiene cura, es importante que destaquemos que además se ha visto que ciertos tratamientos hormonales solo calman los síntomas mientras se está tomando la medicación.

Fuente: Ecofeminismo, decrecimiento y alternativas al desarrollo

ILUSTRACIÓN: voluntaria de EndoMarch Team Spain 2017

“Doulas” e intrusismo. ¿Cuidado? ¡Cuidados!

Este texto no es mío pero lo suscribo. Cuando lo hayáis leído encontraréis la fuente. es importante, también que sea de quien es. Gracias, fuente, por ser fuente de sabiduría.

Hubo un tiempo en que las mujeres parteras eran consideradas brujas y las quemaban en la hoguera.
Hubo un tiempo en que las matronas eran las sirvientas de los ginecólogos.
Hubo un tiempo en el que las ginecólogas éramos consideradas de segunda categoría frente a los ginecólogos, de hecho, los casos más difíciles en los hospitales siempre se destinaban a los ginecólogos y no a las ginecólogas…

Y seguimos recogiendo los frutos de esos tiempos.

Como todo lo expuesto anteriormente está superado (o casi), ahora toca el despliegue mediático contra las doulas.
Conozco a varias de ellas, y desde luego veo que son un peligro, porque resulta que tienen la mala costumbre de acompañar a las embarazadas (esto es gravísimo, lo dice la Cochrane: http://www.bibliotecacochrane.com/BCPGetDocument.asp… ) y hasta llegan al extremo de facilitarles a las mujeres dónde encontrar las recomendaciones de la OMS, UNICEF, Ministerio de Sanidad… Resulta que las embarazadas se pueden dar cuenta de que son dueñas de sus cuerpos y cosas así. Ooohhh!! queridas doulas, ¡cómo os atrevéis a “chivarles” a las mujeres dónde está recogida toda esta información! ¡Cómo os atrevéis a respetar a las embarazadas, si resulta que cuando nos embarazamos, las mujeres acostumbramos a perder todas nuestras neuronas! Con lo bien que nos va con las embarazadas que asumen lo que les echen sin rechistar (entiéndase la ironía).

Siempre, detrás de cada acto de pisotear la dignidad de otras personas, hay un miedo de perder el poder de unos sobre otros, o un afán de protagonismo “salvapatrias”.
En el momento en el que una doula realmente hiciera algo peligroso para la salud de las mujeres, denunciemos, pero que yo sepa, no están haciendo otra cosa que acompañar (insisto, si hay alguna excepción denunciemos).
En alguna ocasión, alguna doula me ha pedido información médica sobre algo en concreto, simplemente para transmitirlo a una mujer a la que acompañan y que le ha solicitado esa información; vamos, es que son un peligro estas doulas.
Cuando un pediatra obsoleto dice barbaridades como que pasar de un año de lactancia es perjudicial para los niños porque acaban teniendo complejo de Edipo, por lo visto a este hombre hay que respetarlo, que lleva el sacrosanto título de pediatra (sabed que igual que no existe título de doula, tampoco existe título de pediatra obsoleto), y es que la doula es una auténtica bruja, porque en ocasiones se atreve a remitirle a la mujer a lo que dice la OMS, todavía no se han enterado las doulas de que lo que dice un pediatra obsoleto está por encima ¡de lo que diga la OMS!
Que yo sepa las doulas no obligan a nada, no obligan a que la madre dé el pecho o a que haga las cosas de una determinada forma, simplemente respetan y acompañan, y si pide alguna información la mujer, ellas no se la inventan, sólo les facilita las fuentes fiables para localizar dicha información (OMS, unicef, Cochrane…), esto hacen las doulas que conozco ¡qué grave!
Dejemos de salvar a los demás. Dejemos de ser paternalistas, arrogantes, ignorantes salvadores, dogmáticos, cazabrujas. Dejemos que cada mujer decida qué es lo que desea realmente para su embarazo, parto y lactancia, y ayudémosla a que todo sea en un ambiente de cuidado, pacífico, amable, cálido y cordial, donde ella y su bebé sean los verdaderos protagonistas y sean respetados. Que las mujeres no somos unas tontitas que nos tienen que salvar constantemente.

No salvemos, en todo caso cuidemos. Cuidemos a las madres. Sí, tú también puedes poner tu granito de arena y cuidar a tu amiga que acaba de parir y necesita que la ayudes un poco, simplemente con tu compañía o con algo que necesite para poder tener tiempo disponible para su criatura, siempre respetando. No se trata de salvar a nadie, se trata de cuidarnos y respetarnos.
Dejémonos de tanto paternalismo rancio ya.

AUTORA: Dra. Miriam Al Adib (2015), publicado con su permiso en este blog. Ella es ginecóloga obstetra, una de las autoras de la estrategia de atención al parto normal en el SNS. Y no se siente herida ni invadida. Es una buena médica que además sabe de endometriosis. y de bebés. y de sus madres. Gracias, Miriam

autoestima y endometriosis

Una enfermedad crónica disminuye nuestra autoestima porque afecta nuestra identidad y, en ocasiones a nuestra autoimagen. Sufrir una dolencia que no tiene cura, como la endometriosis, puede reducir nuestra sensación de control y seguridad, aumentando nuestra dependencia y sentimientos de incapacidad.

Una persona con baja autoestima suele pensar de forma negativa sobre sí misma pero la baja autoestima se sustenta más en creencias que en hechos y las creencias se pueden cambiar.

‪‎Causas‬

Cada persona sigue su camino en la vida propio y único y se va formando su autoestima. El proceso suele ser gradual y puede no darse cuenta. En esa construcción, las experiencias que atraviesa y las personas con quienes se relaciona influyen decisivamente.

Durante los primeros años de la vida, y también de adulta, puede vivir experiencias negativas que pueden dañar su autoestima y comenzar a sentirse poco valiosa. Algunas de esas experiencias pueden ser:

* Ser víctima de abusos (sexuales, físicos o emocionales) y la pérdida de control asociada a ellos [la violencia institucional, hospitalaria o ginecológica son abusos, el negar tu dolor es abuso]
* Haber visto desatendidas sus necesidades básicas en la infancia.
* Fracasar en cumplir con las expectativas de sus padres.
* Sentirse el “bicho raro” de la escuela.
* Sufrir discriminación (por discapacidad, apariencia, estatus social o cualquier otra circunstancia).
* Verse empujada por la presión social para seguir determinadas normas.
* Sufrir acoso o bullying laboral.
* Padecer enfermedades que condicionen sus actividades cotidianas o impacten en su calidad de vida.
* Sufrir por la pérdida de personas importantes de su vida.
* Sufrir por exclusión social y soledad.
* Afrontar el desempleo o condiciones laborales precarias.

Al atravesar experiencias dolorosas como ésas, la persona puede ir formándose una opinión negativa sobre su apariencia, su inteligencia o sus capacidades. Y, cuando ocurre algo que le hace recordar esas experiencias vividas, adopta una actitud negativa a la hora de enfrentarse a las nuevas experiencias.

Dependiendo de lo intensas y arraigadas que estén las creencias negativas sobre sí misma puede sentirse mal o incluso fatal y quizás trate de evadir ese mal trago. Pero lo malo de intentar escapar de esa experiencia es que eso re-confirma sus creencias negativas: Se hacen más fuertes. Y de esta forma disminuye la posibilidad de superar una situación similar en el futuro. Se construye un círculo vicioso que parece indestructible pero no lo es porque se sustenta en creencias que se pueden cambiar.

epaciente

Consecuencias‬

De una u otra manera, todas las áreas de la vida quedan afectadas cuando la persona piensa así de mal sobre sí misma. Veamos algunas de las situaciones más comunes:

*Puede embarcarse en relaciones personales tóxicas, destructivas, porque no se hace valer para ser tratada con el respeto y amor que merece cualquier persona.

*Puede decidir no involucrarse en muchas actividades para evitar las críticas de la gente, porque se las toma muy a pecho.

*Puede que evite tareas por miedo a no hacerlo perfecto o, incluso, que deje de optar a algún puesto de trabajo por no verse lo suficientemente buena para el mismo.

Si, en lugar de esas creencias negativas, la persona tuviese una autoestima sana, tendría mejores herramientas para afrontar esas situaciones.

FUENTE: La información que has leído es una adaptación al español de la publicada en la página Mind.org, sobre la baja autoestima

cómo atender la diversidad sexual y de género y también la endometriosis

¿Cómo sería un sistema sanitario que acompañara las múltiples formas en que vivimos nuestra sexualidad, que cuidara nuestros cuerpos y sus deseos, sus incertidumbres, sus fragilidades y todas sus potencialidades? (2015).  1 de cada 10 personas nacidas con útero padecemos endometriosis. De ese 10-15%, 1 de cada 10 somos lesbianas cisgénero, y un porcentaje indeterminado de esas personas con útero tiene relaciones sexuales con mujeres (aunque no se identifiquen como lesbianas ni bisexuales). Los hombres trans también sufren endometriosis. Las/os ginecólogas/os a veces se preguntan: “¿Por qué esta gente no viene? ¿Por qué no hay prevención?” (Almirall).

Aquí doy algunas ideas a pacientes y sanitarias/os para una consulta que promocione la salud de las personas (de todas las personas) con endometriosis y adenomiosis pero desde una visión abierta y sin prejuicios ante orientaciones de deseo o identidades/expresiones de género.

SI ERES PACIENTE LES, BI, TRANS O QUEER:

En primer lugar, si sois “diverses” y creeis que tenéis endometriosis, recordad que existe un protocolo al que podéis recurrir para reclamar vuestros derechos en salud: Debería emplearse el algoritmo de la Guía estatal desde atención primaria, enfermería de centros educativos e instituciones. Existen la Guía del Ministerio de Sanidad español de atención a las mujeres con endometriosis y la Guía de la Junta de Andalucía.

Sed claras/os/es con vuestras/os ginecólogas/os en cuanto a sensaciones, trato y prácticas sexuales. Exige que pregunten por penetración digital o con objetos, que tengan en cuenta a tu pareja femenina. Existen tres guías españolas de sexualidad de mujeres que tienen sexo con mujeres que conviene revisar (referencia abajo, en FUENTES). En la Ley contra la Lgtbifobia de la Comunidad de Madrid, aprobada en julio de 2016, se recogen varios artículos relacionados con la salud sexual como la formación del personal sanitario y la creación de protocolos específcos que den respuesta a las necesidades propias de las mujeres lesbianas y bisexuales (Ley 3/2016, de 22 de julio, de Protección Integral contra la LGTBifobia y la Discriminación por Razón de Orientación e Identidad Sexual). Las mujeres lesbianas y bisexuales tienen  derecho a tener una asistencia sanitaria de calidad que satisfaga y reconozca sus necesidades en salud.

En cuanto a la endometriosis en sí misma: cuando en la primera exploración ginecológica se detecta dolor a la palpación o útero en retroversión, se debería sospechar 8puedes ver los síntomas de la endometriosis en este post.  Aparte del vaginismo, dispareunia y vulvodinia que sufren algunas personas cis o trans con endometriosis, el círculo vicioso de: dolor, incomprensión, tratamientos hormonales y fatiga crónica llevan a un deseo sexual hipoactivo (falta de libido) y, evidentemente, a la insatisfacción sexual.

Como he explicado en múltiples artículos, la endometriosis puede llegar a tener un impacto enorme en la calidad de vida (empleo, crianza, trabajo doméstico y ocio) de la persona que lo sufre y directo en su sexualidad. También provoca falta de autoestima: el cambio en la imagen corporal debida al aumento de peso por hormonación con anticonceptivos combinados, posible síndrome metabólico por SOP, las cicatrices (físicas y emocionales) y otras secuelas de las cirugías (ostomía).

Las continuas visitas al médico (medicalización de la enfermedad y de los cuerpos) y todo lo anterior influyen en las relaciones sexuales y de pareja de las personas con endometriosis y trastornos asociados. Se evita el coito vaginal y anal (vaginismo, disquecia), se evita tener relaciones sexuales no genitales, se cae en conflictos de pareja y depresión. La endometriosis no es toda la persona, sea lesbiana o hetero y la persona tiene derecho a ser considerada una o un paciente más y a volver a considerarse sexy.

Hay que romper este círculo vicioso acudiendo a unidad del dolor, a psicología y a terapia sexual porque la salud integral incluye una vida sexual activa. Si se desea tenerla, fíjate en lo que sí puedes hacer y programa los encuentros sexuales. En ello son muy útiles las terapias físicas (osteopatía o fisioterapia de suelo pélvico, estiramientos de cadenas musculares, yoga) y psicológicas (terapia sexual y de pareja, meditación, técnicas de relajación, psicoterapia y coaching sexual).

sexo-mujeres

Lesbianas, bisexuales, hombres trans y personas de otros géneros también sufren endometriosis

En cuanto a las y los profesionales de la salud, 

1.- “Hay que intentar incorporar a los hombres trans a los mismos protocolos que tenemos las mujeres ‘cis’. Es decir, si hay útero –una parte importante de hombres trans lo mantienen–, se incorpora la vagina a los juegos sexuales y, si tienen más de 25 años, es necesario que esas personas estén en un programa en el que se hagan citologías. Entiendo que para los hombres trans su parte genital o vaginal puede despertar un pudor comprensible, por eso es muy bueno encontrarse con profesionales sensibles. Gracias a esto tenemos un 80% de chicos trans en un programa de cáncer de cuello de útero” (Almirall).

2.- Preguntaos si atendéis a vuestras pacientes con sesgos de género. Os puede ayudar el contestaros a vosotras/os mismas/os el cuestionario para profesionales sanitarias/os del TALLER CUIDADO DE LA SEXUALIDAD (MEDIALAB-PRADO, Madrid, 11 de abril de 2015). Las siguientes preguntas invitan a la reflexión y puedes contestarlas o quedártelas para ti.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de Diversidad Sexual?

  1. A las distintas maneras que tienen las personas de vivir su sexualidad
  2. Tener una sexualidad desviada
  3. No lo sé
  4. Qué chorradas preguntáis

    ¿Crees que la atención sanitaria y no sanitaria facilita los cuidados de todas las sexualidades?

  5. Sexualidad sólo hay una y es heterosexual
  6. ¿Para qué cuidar la sexualidad? Que cada cual haga lo que quiera, mi tarea es hacer recetas, pinchar o dar citas. No me meto en su vida
  7. Suelo dar por hecho que las personas que vienen son heterosexuales, salvo que tengan pluma, aunque no es intencionado me suele pasar
  8. La verdad es que no lo pienso
  9. Diría que no a todas, a veces me pide cita una chica y en su tarjeta sanitaria tiene nombre de hombre
  10. Me es más difícil tratar con personas transexuales y no sé si lo hago bien
  11. La 8 y la 10

 ¿De alguna en especial?

  1. Heterosexualidad, quizás por más frecuente y porque es lo normal
  2. Sexualidad sólo hay una y es heterosexual
  3. Los hombres homosexuales por eso del VIH
  4. Las mujeres lesbianas…que noooooo, no existen
  5. Heterosexualidad

 ¿Te has preguntado esto alguna vez?

  1. No
  2. No sé
  3. Sexualidad sólo hay una y es heterosexual

 ¿Sueles preguntar por las prácticas sexuales cuando alguien acude a tu consulta con una necesidad relacionada?

  1. No me meto en su vida, qué vergüenza
  2. No porque no lo necesito para atender bien a alguien
  3. Como comprenderás no le voy a preguntar para darle una cita
  4. Siempre, si no ¿cómo voy a saber si tiene prácticas de riesgo y aconsejarle?
  5. A veces sí, cuando veo que es una persona habladora
  6. A veces sí, si es un chico que tiene pluma porque creo que tiene más riesgo

 ¿Sientes dificultades o incomodidades a la hora de tratar este tema en tu lugar de trabajo? ¿Cuál/es?

  1. Falta tiempo en la consulta para atender correctamente a las personas, tanto más si el tema tratado forma parte de la intimidad
  2. Hasta esta encuesta no me había planteado el asunto
  3. Respeto que cada quien se acueste con quien quiera pero no me parece bien
  4. Siento que no conozco lo suficiente de sus prácticas
  5. Me da vergüenza
  6. No tengo suficiente información en el centro de salud, es algo de lo que se nos ha informado pero más orientado, en todo caso, a hombres homosexuales
  7. Lo que más me cuesta es el trabajo con personas transexuales, ni laslos entiendo ni sé cómo tratarlaslos
  8. Añade la que quieras:

¿Qué te gustaría saber o qué herramientas tener para el abordaje de la diversidad sexual en el trabajo?

  1. Me gustaría conocer más teoría sobre sexualidad, prácticas sexuales, qué tipos de diversidad…
  2. Quiero adquirir habilidades comunicativas para trabajar este tema
  3. Déjame con mi pudor que me da gustito
  4. Me gustaría saber qué necesidades particulares respecto al cuidado de la sexualidad hay según las prácticas sexuales
  • ¿Qué importancia le darías a este tema en tu día a día profesional? (de 0 a 10, siendo 0 nada de importancia y 10 total importancia)

    0 : ¿echan algo por la tele ahora?

 

1 : me gustaría más hablar de fútbol

2 : no me interesa, estoy perdiendo el tiempo

3 : bueno, homosexuales…haberlos hailos

4 : es un tema pero tampoco tan importante

5 : de vez en cuando está bien recordar estos asuntos

6 : la verdad es que está bien informarse porque suelo tener dudas

7 : diariamente me encuentro con dificultades para la atención en sexualidad y me parece bastante interesante tratarlo

8 : ¿cómo no ser importante si todas y todos somos personas sexuadas y diversas?

9 : tengo unas ganas locas locas de acudir al taller, cada día me acuerdo de lo importante que es esto de la sexualidad

10 : en dos palabras…IM-PORTANTÍSIMO

  1. Marca los temas que te interesan más para tratar o de los que necesitas información:
  • Conceptos teóricos: sexo, sexualidad, género, orientación sexual, etc
  • Transexualidad
  • Homosexualidad
  • Escribe una propuesta:
     
  1. Escribe lo que creas que no has podido contar aún o te sugerimos más preguntas para reflexionar:
¿Crees que la sexualidad es estable durante toda la vida?
¿Crees que la identidad sexual puede cambiar?
¿Te identificas con alguna orientación sexual concreta?
¿Has tenido prácticas sexuales que no encajen con esa orientación?
¿Y fantasías que te la hayan cuestionado?
¿Alguna vez has sentido que no querías pertenecer al sexo con el que te sueles identificar?
¿Has intentado parecerte y/o simular pertenecer a otro género en alguna ocasión?
¿Alguna vez te has sentido rechazada/o por tu vivencia de la sexualidad?
¿Y en el entorno sanitario?
¿Sientes rechazo por algunos tipos de personas como homosexuales, transexuales, bisexuales?
¿Te asustan?
¿Te dan curiosidad?
¿Te identificas con ellas/os?

Este vídeo muestra cómo no tener en cuenta un enfoque de diversidad de género puede llevar a diagnósticos de salud erróneos, lo que puede afectar a la salud de las personas LGTIBQ*. El material está siendo utilizado en capacitaciones a profesionales de la salud de Uruguay.

Como dice la ginecóloga Rosa Almirall: “La decisión siempre es de la persona, pero no quiero que pesen esas amenazas de que con la testosterona los ovarios se secan y se pueden convertir en cancerosos, porque no es algo probado. La información objetiva es que no hay estudios suficientes, porque a la mayoría de hombres trans les han quitado los ovarios. Por eso no se sabe qué puede pasar con un ovario después de muchos años de tratamiento con testosterona.

Es muy distinto decir que no se sabe o que seguro da cáncer. Se trata de que la información sea veraz porque, a veces, desde los púlpitos médicos damos informaciones sesgadas no se sabe muy bien respondiendo a qué intereses. Hay que incorporar a la gente trans con una mirada que normalice”.

FUENTES:

Para profesionales:

  1. SANCHO, R. (Coord.) et al.: Salud sexual, VIH y otras ITS en mujeres lesbianas, bisexuales y otras mujeres que tienen sexo con mujeres (MSM). FELGTB. (2012)

2) Informe sobre salud sexual, VIH y otras ITS en mujeres de Fundación Triángulo basado en SIDAStudi (2017)

3) ¿Cuál es la diferencia? serie de 4 vídeos parte de la iniciativa “Centros Libres de Homofobia” de Uruguay, organizada por el Colectivo Ovejas Negras, el Ministerio de Salud Pública, RAP, ASSE, la Universidad de la República Oriental del Uruguay y UNFPA Uruguay. Está estructurado en cuatro situaciones y para cada una de ellas se muestra las diferencias de atención, asesoramiento e información que reciben una trans mujer, un trans varón, una lesbiana y un joven gay.

Para pacientes:

1) Artículo periodístico sobre ginecología y lesbianas

2) Guía de LGTB Terrasa: ¡Cuídate, coño! (Guía de salud sexual para personas con coño de todos los gustos y géneros) en formato PDF en castellano (pinchando en título) y en catalán.

3) Guías de ENDOMadrid sobre endometriosis

SERVICIO DE ATENCIÓN SANITARIA PARA PERSONAS TRANS*

 

Stop Sida (Barcelona): 934 522 435

 

Trànsit (Barcelona): transit.bcn.ics@gencat.cat

http://www.terrassa.cat/salut-sexual

http://www.terrassa.cat/lgtbiq

http://canalsalut.gencat.cat/ca/salut-a-z/s/salut-sexual/salut-sexual/

http://treballiaferssocials.gencat.cat/ca/ambits_tematics/lgtbi/

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs110/es/

http://ovejarosa.com/sexo-seguro-entre-mujeres/