endometriosis intestinal

La endometriosis intestinal frecuentemente se confunde en sus síntomas con otras patologías. A menudo con la endometriosis y la adenomiosis o los miomas puedes tener dolor gastrointestinal, siendo sobrediagnosticado un trastorno funcional como el “síndrome de intestino irritable” superpuesto a lo que en opinión de muchos estudiosos de la endo, es una sensibilización nerviosa por endometriosis a la par que adherencias, fibrosis, estenosis y movimiento intestinal dificultado por los implantes de endometriosis. Por ello, “El diagnóstico diferencial deberá hacerse con entidades tales como apendicitis, diverticulitis, colitis isquémica, enfermedad de Crohn, carcinoma y linfoma entre otros5-9” [2008, abajo].

“La presentación clínica suele ser inespecífica, manifestándose como dolor abdominal y/ o pélvico (habitualmente dolor pélvico tipo cólico) que aparece o se exacerba con la menstruación (50% de los casos), diarrea, nauseas, vómitos, distensión abdominal, dolor rectal e incluso sangrado transrectal, siendo infrecuentes complicaciones tales como perforación intestinal y ascitis hemorrágica infrecuentes3″. [2008, repetición del autor].

“La manifestación clínica más frecuente fue dolor en fosa iliaca derecha con signos de irritación peritoneal, sugestivo de apendicitis aguda (7 pacientes – 53,8%). En 6 de ellas, la anatomía patológica demostró endometriosis apendicular y en un caso focos endometriósicos en íleon terminal. Tres pacientes (23%) presentaban periodos alternantes de diarrea y estreñimiento y 2 mujeres rectorragia perimenstrual en relación con afectación endometriósica rectal. Dos pacientes presentaban dolor abdominal perimenstrual y en su intervención se demostró afectación de asas de intestino delgado. Una paciente fue diagnosticada de obstrucción intestinal, objetivándose posteriormente afectación ileal. Un caso de endometriosis rectal fue un hallazgo durante una cirugía de cáncer de recto. La exploración física fue relevante sólo en una paciente con afectación rectal, palpándose una masa al tacto rectal” [2007].

¿En resumen y en castellano? Dolor fortísimo de tripa en la parte derecha, confundible con apendicitis, diarrea y estreñimiento fuera de la regla, retortijones, ganas de vomitar, vómitos, hinchazón de la tripa, sensación de “tapón en el culo” o dolor en el recto y sangrado que no son hemorroides.

Por esa confusión con los síntomas de otras dolencias, especialmente apendicitis, los mismos cirujanos e investigadores de la endometriosis intestinal no se ponen de acuerdo en su prevalencia – incidencia:

  • “La endometriosis es un trastorno ginecológico crónico, benigno y frecuente entre las mujeres en edad fértil -se estima que hasta en el 15% de las mujeres premenopáusicas existe algún grado de endometriosis- existiendo compromiso de colon o recto en un 5-10% de ellas1,2. […] El colon es el segmento intestinal más frecuentemente afectado, sobre todo a nivel rectosigmodeo (85-95%) seguido de colon derecho, intestino delgado, apéndice y ciego5-8. […] La obstrucción intestinal generalmente acontece cuando la endometriosis afecta a íleon, como ocurre en nuestro caso, si bien se trata de localización poco frecuente, requiriendo resección de intestino delgado por obstrucción intestinal el 0,7% de todas las pacientes tributarias de cirugía por endometriosis abdominopélvica4″.[2008] 
  • “Diversas series refieren que entre 3-37% de mujeres afectadas de endometriosis presentan afectación del tracto gastrointestinal (3,4), dentro del cual el recto-sigma es el lugar más frecuente, estando afectado en el 3% de las pacientes (5)”.  En este artículo se describe incluso “invaginación intestinal debida a adherencias por endometriosis ileal”.[2007] 

Dicen los autores de [2007] que “Las pruebas diagnósticas suelen aportar poca información, pero la colonoscopia, la resonancia magnética, la ecoendoscopia y, sobre todo, la toma de biopsias, pueden ser de utilidad para el diagnóstico y para descartar malignidad, principalmente en las lesiones rectosigmoideas (1,7)”. Y en [2008]: “Las pruebas de imagen radiológicas (TAC, enema baritado [opaco]) muestran habitualmente una zona de estenosis o lesión tumoral así como el nivel donde se encuentra la lesión, si bien el diagnóstico de certeza es anatomopatológico, tras toma de muestras por colonoscopia, estudio abdominal por vía laparoscópica, o bien tras resección por laparotomía de los segmentos intestinales afectos, siendo poco habitual la necesidad de resección por compromiso del intestino grueso7″. También en [2007] se cita que se realizan endoscopias, ecografía abdominal/pélvica, ecografía transvaginal.

El tratamiento de la endometriosis intestinal no complicada depende de la edad y el deseo de paridad de la paciente. La cirugía: “La resección intestinal está indicada ante síntomas obstructivos, sangrado o si no se ha podido descartar patología neoplásica. En pacientes en edad fértil, la resección del segmento intestinal involucrado seguida de [cómo no] tratamiento hormonal con danazol o agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas, que produce involución y atrofia de los implantes endometriósicos, suele presentar buenos resultados. En caso de no ser así, estaría indicada la histerectomía con doble anexectomía”. Según [2007], las cirugías que pueden realizarse son apendicectomía (46,2%), resección anterior baja de recto (30,8%), resección ileocecal (7,7%), resección ileal (1 caso) y extirpación de implantes ileales (1 caso). En este tipo de cirugías la complicación más temida por todas es una fístula rectovaginal.

Como conclusión: “La endometriosis intestinal debe incluirse en el diagnóstico diferencial del dolor en fosa iliaca derecha” [2007], “[…] sería oportuno considerar la endometriosis intestinal dentro de los diagnósticos diferenciales de cuadros gastrointestinales inespecíficos en mujeres en edad fértil, máxime si la clínica abdominal se relaciona con el ciclo menstrual (50% de los casos) o existe historia previa de cesárea (66,7%), dismenorrea, estudio por infertilidad o sangrado uterino anormal4-9″ [2008].

FUENTES DEL TEXTO:

[2007] se refiere al artículo de Ruiz-Tovar, J., Pina Hernández, J. D., Lobo Martínez, E., Sanjuanbenito Dehesa, A., & Martínez Molina, E.. (2007). Endometriosis intestinal. Revista Española de Enfermedades Digestivas, 99(12), 732-733. Recuperado en 10 de agosto de 2016, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082007012200113&lng=es&tlng=es.  

[2008] se refiere al artículo de González, C.I., Cires, M., Jiménez, F.J., & Rubio, T.. (2008). Endometriosis intestinal. Anales del Sistema Sanitario de Navarra, 31(2), 197-200. Recuperado en 10 de agosto de 2016, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272008003300009&lng=es&tlng=es, donde se puede recuperar la bibliografía de las citas numeradas, que he dejado tal cual.

 

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