Los mitos de la endometriosis

Hay una serie de mitos que circulan en torno a la endometriosis contra los que los equipos de mujeres dedicados a la concienciación de la enfermedad están luchando (como por ejemplo la gran campaña diseñada por las voluntarias de Endomarch Team Spain para twitter y facebook en 2017). Veamos algunos de ellos:

El embarazo cura la endometriosis. Esto es FALSO. El embarazo no es una opción para curarse, además de que esta enfermedad hoy por hoy no tiene cura, sino que existen opciones para manejar sus síntomas dependiendo de cada caso concreto.

La endometriosis produce infertilidad. Esto es FALSO. Hay un 40% de mujeres con esta enfermedad que tienen problemas de fertilidad pero eso no quiere decir que esta enfermedad sea sinónimo de infertilidad.

El dolor de la regla es normal en cualquier caso. Esto es FALSO. Si el dolor interfiere en nuestra vida cotidiana, NO ES NORMAL. Por eso debemos acudir a un profesional para una correcta exploración que descarte problemáticas de este tipo y garantice nuestra salud.

Eres demasiado joven para tener endometriosis. Esto es FALSO. La endometriosis no tiene edad; de hecho, hay estudios que encuentran que aunque la media (de diagnóstico) está en 22 años, el rango de afectación va de los 10 en adelante.

Los tratamientos hormonales curan esta enfermedad. Esto es FALSO. La endometriosis no tiene cura, es importante que destaquemos que además se ha visto que ciertos tratamientos hormonales solo calman los síntomas mientras se está tomando la medicación.

Fuente: Ecofeminismo, decrecimiento y alternativas al desarrollo

ILUSTRACIÓN: voluntaria de EndoMarch Team Spain 2017

tratamientos alternativos y naturales para la endometriosis (1)- recomendaciones

Hay grupos de pacientes en Facebook, principalmente, que tratan de este tipo de medicinas. Si quieres saber más sobre fitoterapia, lee este post.

Para quienes creen en los “tratamientos alternativos y naturales para la endometriosis” eso significa que “optamos por un tratamiento totalmente natural, sin el uso de hormonas sintéticas, analgésicos y demás tratamientos “medicinales” (convencionales o alopáticos). Con esto no queremos decir que dejemos de ir al médico. Ir al médico es muy importante para diagnósticos, control y análisis. Se trata de complementar nuestra terapia de un modo más holístico”.

He pedido permiso a la moderadora de uno de esos grupos que tiene bastante buen criterio para publicar sus recomendaciones a todas las que quieren entrar e iniciar tratamientos paliativos fuera del sistema sanitario:

“¿CÓMO EMPEZAR UN TRATAMIENTO NATURAL?
Así como cualquier otro tratamiento, éste no debe ser auto-recetado ni tomado por cuenta propia. Así, recomendamos fuertemente que si deseas tomar este camino, busques:
– Un tratamiento individualizado y acompañado de profesionales competentes. Cada cuerpo y cada mente son distintos. Lo ideal es buscar un médico especialista en endometriosis y al mismo tiempo tener un seguimiento por un profesional de tratamiento natural.
– Buscar el equilibrio de tu organismo con una dieta individualizada y específica para endometriosis, así como verificar si existe la necesidad de suplementación y equilibrio hormonal;
– Practicar ejercicio físico regularmente;
– Y buscar el equilibrio emocional, ya sea con ayuda de psicólogo, sexólogo, u otras terapias.

¿QUÉ PROFESIONALES DEBO BUSCAR?
Existen muchas opciones de tratamientos naturales, por ejemplo: naturópata, fitoterapeuta, homeópata, terapeuta floral, terapeuta reikiano, acupunturista, nutricionista o nutrólogo [en LATAM; en España son profesionales sanitarios, llamados dietistas-nutricionistas], fisioterapeuta, etc.
Algunas recomendaciones de ejercicios relajantes y placenteros son: danzas en general, yoga, pilates, shiatsu, etc.”

 

 

Dejo bien claro que no ofrezco orientación médica ni me responsabilizo por el uso indebido de estas informaciones, especialmente cuando se trata de automedicación. Consulta un médico o profesional sanitario competente en tu país de residencia [post ginecólogos especialistas en endometriosis, próximamente].

FOTO ILUSTRATIVA DEL POST DE ELISA RIEMER

la endometriosis dejará de ser invisible

Gracias a las asociaciones y a las activistas que en internet y en los medios rompen el silencio. la endometriosis dejará de ser invisible el día en que todo el mundo cuestione la frase: “el dolor de regla es normal”. la endometriosis dejará de ser invisible cuando una mujer famosa salga del armario.  la endometriosis dejará de ser invisible cuando las consultas de especialisas de endometriosis sean las más prestigiosas y tengan un cartel en la puerta que infunda tanto respeto (del bueno) como el de un cirujano neurológico. la endometriosis dejará de ser invisible cuando a una mujer le den el diagnóstico de endometriosis con cuidado, ceremonia y mucho, mucho tacto (y no vaginal ni rectal). la endometriosis dejará de ser invisible cuando la mujer que la sufre reciba grandes apoyos al ser diagnosticada y su entonrno laboral le diga que no se preocupe, que harán los ajustes que haga falta, que puede tomarse los descansos que necesite. la endometriosis dejará de ser invisible cuando haya una vacuna. la endometriosis dejará de ser invisible cuando todo el mundo sepa que la paciente de endometriosis es una de las mujeres más fuertes que hayan podido conocer y la admiren y homenajeen por ello. la endometriosis dejará de ser invisible cuando borremos de la vida de las mujeres el dolor con el sexo. la endometriosis dejará de ser invisible cuando haya muchos libros de autocuidados y de investigación y causas dirigidos a pacientes y escritos con empatía y sin aternalismos. la endometriosis dejará de ser invisible cuando la sociedad españolas médicas tengan enormes secciones dedicadas a la misma, pues 1 de cada 20 pacientes de ambos sexos/géneros la sufren y tiene numerosas comorbilidades. la endometriosis dejará de ser invisible cuando la atención a la dependencia que causa tenga el reconocimiento económico y de recursos adecuado. la endometriosis dejará de ser invisible cuando sea una prioridad en salud en todas las Comunidades Autónomas. la endometriosis dejará de ser invisible cuando todas las madres, todos los padres sepan decirle a sus hijas que esos cólics menstruales son inadmisibles, que ellas se merecen otra cosa. la endometriosis dejará de ser invisible cuando se inventen analgésicos sólo para ella que a la vez frenen el avance de la enfermedad. la endometriosis dejará de ser invisible cuando más gente la investigue y haga carrera con ella. la endometriosis de los hombres trans dejará de ser inviible cuando atendamos a la diversidad sexual en ginecología. la endometriosis dejará de ser invisible cuando a las mujeres lesbianas y bisexuales se les hagan las preguntas correctas en la anamnesis de las consultas ginecológicas. la endometriosis dejará de ser invisble cuando a las niñas y mujeres inmigradas a nuestro país se les garantice el acceso a los servicios sanitarios y a una educación menstrual. la endometriosis dejará de ser invisible cuando las niñas y los niños reciban educación menstrual sin sesgos comerciales. la endometriosis dejará de ser invisible cuando la regla deje de ser un tabú en el trabajo formal. la endometriosis dejará de ser invisible cuando dejemos de recetar anovulatorios ante cualquier desarreglo menstrual. la endometriosis dejará de ser invisible cuando los malestares de las mujeres sean tenidos en consideración por la opinión pública y los profesionales sanitarios. la endometriosis dejará de ser invisible cuando se crea la palabra de las mujeres siempre, desde la primera queja o síntoma. la endometriosis dejará de ser invisible cuando no se asocie el útero con maternidad. la endometriosis dejará de ser invisible cuando maternidad y mujeres sean dos cosas distintas. la endometriosis dejará de ser invisible cuando desaparezca la violencia sanitatia. la endometriosis dejará de ser invisible cuando acabe la violencia ginecológica. la endometriosis dejará de ser invisible cuando no haya más violencia obstétrica. la endometriosis dejará de ser invisible cuando la autonomía de las pacientes sea el principio rector de la sanidad. la endometriosis dejará de ser invisible cuando el periodismo visibilice cada maltrato sanitario. la endometriosis dejará de ser invisible cuando sea noticia de primera plana. la endometriosis dejará de ser invisible cuando las mujeres con endometriosis tengan poder de decisión sobre los presupuestos del Estado. la endometriosis dejará de ser invisible cuando todas las diagnosticadas se unan en asociaciones de pacientes. la endometriosis dejará de ser invisible cuando las cosas de mujeres sean una cuestión de Estado.

 

todo lo que siempre quisiste saber sobre ginecología y nunca te atreviste a preguntar

wilke

La Libre de Barrio es una asociación sin ánimo de lucro, comprometida con la promoción y difusión de la cultura, la cooperación y el pensamiento crítico en Leganés. Es una gran sala de estar donde relajarte, charlar, disfrutar de la cultura, conocer otras iniciativas sociales, tomar algo, ver sonreír a las niñas, discutir y encontrarte con muchos amigos más. Además, el sábado, 8 de octubre, podrás conocer más sobre la salud y la ginecología de la mano de Irene Aterido, divulgadora de temas de salud y mujeres y activista por las enfermas de endometriosis. Tanto si eres mujer como si eres hombre, en la charla podrás preguntar por qué cada vez hay más trastornos del útero, qué es un mioma, si realmente es necesaria la vacuna del VPH, cuál es la labor de una ginecóloga… Está indicada para niñas que ya tengan la primera regla y niños y compañeros varones con curiosidad… pero también para las mujeres que están en la etapa del climaterio y “disfrutan” de la ausencia de menstruación. Si tienes endometriosis o quistes ováricos u ovarios poliquísticos, ésta es por supuesto tu charla.

Cuándo: sábado, 8 de octubre, a las 12:00 y máximo hasta las 14:00

Dónde: c/ Villaverde, 4 (Leganés) teléfono 912 27 29 52 Contacto lalibredebarrio@gmail.com

¿Por qué a veces duele más y a veces duele menos?

Los médicos anestesiólogos (que estudian y tratan el dolor, normalmente dentro de una unidad del dolor de un hospital) y los médicos/as de cabecera (es muy interesante que te ayude a manejar el dolor y tengas una buena relación con él/ella) saben bien que el dolor tiene muchos factores que le influyen. Nosotras también sabemos que si estamos acompañadas nos va a doler menos que si estamos solas “comiéndonos la cabeza” (rumiando pensamientos).

Por eso os dejo esta lista de factores que modifican el umbral del dolor (qué cantidad de dolor aguantamos), para que penséis si os pasa que os duele más o menos dependiendo de estos factores:

  1. Nos dolerá MÁS si… (factores que reducen el umbral del dolor):
    – tenemos Malestar (náuseas, por ejemplo)
    – sufrimos Insomnio
    – Fatiga, cansancio (el dolor cansa, además)
    – tenemos Ansiedad
    – Miedo
    – Enfado
    – Tristeza
    – Depresión diagnosticada, previa
    – Aburrimiento, estar sin ocupación
    – Introversión: nos cuesta expresar lo que sentimos
    – Aislamiento mental: estamos encerradas en nosotras mismas
  2. Nos dolerá MENOS si… (factores que aumentan el umbral del dolor)
    – Control de otros síntomas que no sean el dolor: por ejemplo, si logramos dejar de sentir náuseas, será más fácil aguantar los retortijones. Todo junto se hace un mundo
    – Sueño suficiente (nunca nos cansaremos de recomendar que durmáis toooodo lo que podáis, el sueño es el mejor reparador, y ha de hacerse por la noche pero, si no, échate siestas a lo largo del día)
    – Reposo (tumbada o sentada, si te lo permite el dolor)
    – Comprensión de tu entorno: si la gente cuestiona que te duela, es lógico que te desmoralices y te dolerá más. Por eso es imprescindible que eduques a tu entorno cuando te encuentres mejor, les enseñes información, la Guía Clínica o esta web.
    – Solidaridad de las personas que te rodean, facilitándote el aseo, preparándote la comida y a medicación, ocupándose del cuidado de la casa, de los niños/as, en el trabajo…
    – Distracción y risa: ver pelis, leer un libro
    – Reducir la ansiedad: pensamiento positivo y confiado en que es un mal día y habrá días mejores
    – Mejorar el estado de ánimo en general, porque si estás en depresión, afecta a tu sistema inmune y nervioso y te dolerá más
    – Analgésicos, lógicamnte te reducen el dolor y no es que el dolor se vaya o acabe, sino que el medicamento ha hecho su efecto
    – Ansiolíticos: te los mandan para que el estado de ánimo no se desmorone por el dolor continuo y para relajar los músculos y nervios, cosa que hace que te duela menos
    – Antidepresivos: te los mandan para que el estado de ánimo no se desmorone por el dolor continuo y para relajar los músculos y nervios, cosa que hace que te duela menos. Por supuesto si, aparte de dolor, tienes una depresión diagnosticada en el médico, es imprescindible que además hagas terapia psicológica. Los medicamentos sólo son un colchón o un escudo para que no te vengas abajo, pero necesitas muletas para caminar el resto de tu vida tú sola.

Y, a ti, ¿Te duele más o menos dependiendo del día y de estos factores? ¿Hay alguno que no hayamos mencionado?