migrañas, uno de los síntomas de la endometriosis

La investigación sobre las migrañas sigue siendo poca. ¿A qué se debe?

a través de Por qué se sabe tan poco sobre las causas y los efectos de las migrañas — La Raza

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factores de recurrencia en endometriosis

Tomados de la tesis de Lourdes Montesinos Llorca (España, 2016), accesible en este ítem: http://hdl.handle.net/11000/3373. En su tesis doctoral, la tasa de recurrencia en 1 año de la endometriosis es del 14% (el 14% de las mujeres con diagnóstico de endometriosis sufren una recidiva, una nueva activación de la endometriosis en función de unos parámteros que vamos a explicar), lo que está, según la doctora, en consonancia con la bibliografía reciente (p. ).

  1. Lo que primero reaparecen son los síntomas
  2. luego, marcadores CA-125 alterados
  3. por último, los endometriomas (quistes de endometriosis en el ovario)
  4. a mayor nivel de HLA-G en suero, mayor es el intervalo libre de enfermedad de la paciente
  5. la suma o presencia de 3 o más parámetros de estos aumenta la tasa de recurrencia de la endometriosis:

Las pacientes con tres o más factores  con valores por encima de la mediana (valores alterados, por encima de los determinados habitualmente) mostraron una recurrencia temprana (riesgo casi 3 veces superior a las demás pacientes) de la endometriosis:

  • antecedentes familiares y personales
  • tratamientos previos de endometriosis
  • esterilidad conocida

El riesgo de recurrencias en endometriosis no aumenta cuando se consideran parámetros clínicos o moleculares de forma independiente. sin embargo, sí se observa un claro aumento del riesgo cuando concurren varios de estos parámetros.

medida del sangrado menstrual y productos de higiene menstrual

    • A lo largo del ciclo menstrual, las mujeres padecen síntomas, físicos, psíquicos o conductuales, englobados bajo el término impreciso de síndrome premenstrual, con diferentes cifras de prevalencia en la población femenina (33% a 97%) que pueden ser percibidos como leves (solo lo nota la mujer), moderados (lo nota su familia) o graves (no puede realizar sus actividades diarias); igualmente, la presencia de dismenorrea, puede ser igualmente calificado como leve, moderado o grave, dependiendo de la tolerancia de la mujer al dolor y, otros determinantes como la paridad y la edad.

      Dentro de las alteraciones menstruales, la determinación del volumen de sangrado, continúa siendo objeto de investigación y, su apreciación guarda relación con las percepciones de las propias mujeres y de los profesionales que les prestan ayuda. La tolerancia al volumen de sus sangrados hace que los cambios en el mismo, en muchas ocasiones, no sean motivos de consulta.

      En nuestro medio, los métodos anticonceptivos más utilizados entre las mujeres, en edad fértil, son el preservativo masculino, seguido de los anticonceptivos hormonales orales. Pero a lo largo de la vida reproductiva estas preferencias suelen ir cambiando, así como por la tolerancia y gustos por los mismos.

      En este trabajo de investigación, se propuso los siguientes objetivos que se presentan aquí:

      1. Caracterizar sus ciclos menstruales mediante:

      1.1. La estimación del promedio de la longitud del ciclo y su asociación con terceras variables: edad, trabajo, historia obstétrica.

      1.2. La determinación de la duración e intensidad de la menstruación y su asociación con terceras variables: edad, trabajo, historia obstétrica.

      1.3. El análisis de la frecuencia de algunos síntomas premenstruales.

      1.4. El conocimiento de la frecuencia y los tipos de fármacos utilizados para el dolor menstrual.

      2. Identificación de los productos de higiene menstrual (PHM) usados durante la menstruación, en función de su capacidad de saturación y del estado en el que fueron desechados.

      3. Identificar los usos anticonceptivos no hormonales en una muestra de mujeres sanas residentes en Andalucía.

      Para ello, se realizó una investigación observacional y trasversal entre 457 mujeres sanas de 12 a 49 años de edad, reclutadas fuera del ámbito sanitario, a través del servicio de medicina laboral de un centro comercial y en dos centros académicos, un IES (Priego de Córdoba) y una escuela universitaria (Universidad de Granada). Las participantes se les entregó para su cumplimentación, unas fichas y un PBAC (pictorial blood loss asessement chart) anonimizados, donde debían reflejar sus hábitos anticonceptivos pasados y actuales, las características de su ciclo menstrual y de su menstruación inmediatamente posterior a su inclusión en el estudio.

      Dentro de los resultados más relevantes, podemos extraer las siguientes conclusiones:

      – Con respecto a los usos anticonceptivos, con excepción de los hormonales, hemos encontrado un importante porcentaje de no usuarias o, de usuarias del condón, que en gran parte también eran ex usuarias de anticonceptivos hormonales orales. Esta circunstancia nos ha favorecido a la hora de estudiar el ciclo y la menstruación en condiciones basales, sin interferencias sobreañadidas.

      – En la mayoría de los casos la longitud del ciclo fue de 25-33 días. Ni la paridad ni el estatus socio-laboral indujeron cambios.

      – La incidencia de síntomas premenstruales fue muy elevada, y la queja sobre algunos de los mismos se incrementaba con la edad.

      – La dismenorrea también tuvo una alta presencia en toda la muestra, circunstancia que mejoraba con la paridad, y que alcanzaba un nivel álgido entre los 21 y los 25 años. En más de la mitad de los casos se trataba con AINEs.

      – El consumo de productos higiénicos menstruales, y la saturación con la que fueron recambiados también dependía de la edad de las participantes.

      – Los niveles de corte establecidos para cuantificar el PBAC score tendrían que ser revisados, porque, no se ajustaban a los obtenidos, tras la aplicación de distintos criterios, en esta muestra de mujeres sanas.

      La cuantía de 80 mL de sangrado/menstruación, establecida por los organismos competentes, quizás resulte baja, y debería actualizarse, promoviendo entre otras, investigaciones en el campo de las usuarias de la copa menstrual que, aunque lentamente, ya se está introduciendo en España.

      – Proponemos que en la clínica, si se lograra que la mujer hiciera el recuento de los productos de higiene menstrual, el PBAC score se ajustara a la edad, ya que ésta ha resultado determinante en los hábitos de consumo de dichos productos.

      Finalmente consideramos:

      1. Que se hace necesario promover investigaciones sobre el efecto de los disruptores endocrinos (xenoestrógenos) en la morbilidad menstrual, ya que se ha demostrado que es alta entre mujeres trabajadoras, ya que todas tenían en común el ejercer su actividad en un entorno cerrado.

      2. Que aunque el sangrado menstrual puede ser evaluado de forma muy subjetiva, creemos que ha llegado el momento de tratar de objetivarlo. Utilizando la edad, el consumo global de productos de higiene menstrual y su capacidad de saturación, junto con expertos en estadística e informáticos, podríamos contribuir a la elaboración de una fórmula matemática; luego se aplicaría en los dispositivos móviles y permitiría la evaluación, e incluso la autoevaluación, de las mujeres aquejadas de trastornos del sangrado. Una vez validada quedaría lista para ser introducida en los programas de salud sexual y reproductiva. De este modo se podrían promover investigaciones cuantitativas que dieran a conocer la prevalencia, los determinantes y las consecuencias de la disfunción menstrual en España, mediante protocolos e intervenciones de bajo costo, y que permitieran el abordaje diagnóstico y terapéutico de la morbilidad menstrual.

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FUENTE: Tesis Aplicación de un cuestionario sobre el ciclo menstrual y usos anticonceptivos no hormonales en mujeres andaluzas accedida en https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=57190

 

dolor en fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y endometriosis (2)

Para introducir el tema, voy a poner dos ejemplos:

  1. Puede ocurrir que usted se encuentre cansado, dolorido, con trastornos del ánimo, hormigueos, pérdidas de memoria, fatiga crónica…y entonces vaya a su médico, y éste, con buen criterio, y entre otras cosas, le solicite una determinación de hormonas tiroideas…y sean normales. Pero puede que usted se siga encontrando mal, y le seguirán haciendo pruebas, que seguirán siendo normales…y llegará un momento en que su médico, o el reumatólogo, o el internista, le diga que lo que tiene usted se llama fibromialgia, o quizás síndrome de fatiga crónica, y entonces empezará su calvario de analgésicos, antiinflamatorios, antidepresivos y otros muchos fármacos que conseguirán que siga malviviendo, pero que nunca solucionarán su problema, simplemente, atenuarán sus síntomas.
  1. Puede ocurrir también, que le diagnostiquen hipotiroidismo, y en ese caso, comiencen a tratarle con hormona tiroidea, pero, si tenemos en cuenta que la mayoría de pacientes con hipotiroidismo reciben tratamiento con levotiroxina sódica (que es T4), estamos confiando en la capacidad de su organismo para transformar esa hormona en la hormona importante, la T3. Pero, ¿qué pasa si usted tiene dificultad para convertir T4 en T3? Pues que puede que tenga unos niveles perfectos de TSH y T4 libre o total (que son las dos hormonas que, con suerte, se determinan para llevar a cabo el control de su tratamiento, y digo con suerte porque, en la mayoría de consultas médicas, únicamente se solicita TSH para este fin) y, sin embargo, siga padeciendo un sinfín de síntomas como los que tenía antes del diagnóstico y, además tendrá que oír eso de “las hormonas están bien, así que sus síntomas no pueden ser atribuibles al tiroides. Y como sigue encontrándose mal, puede que le hagan más pruebas, que probablemente sean también normales, y, como el paciente del caso anterior…acabará siendo diagnosticado de fibromialgia o síndrome de fatiga crónica, y malviviendo.
  1. Mención aparte merecen aquellos pacientes, diagnosticados o no de hipotiroidismo, tratados o no con tiroxina y cuya TSH está por encima de 3 mcUI/ml…si siguen teniendo síntomas…es porque esa TSH no es normal, y debería iniciarse o ajustarse el tratamiento. Ya he comentado en otros post que los valores “normales” de TSH deberían actualizarse: en la mayoría de laboratorios, se consideran normales unos rangos de TSH entre 0,30 y 4,5 mcUI/ml…incluso se sigue considerando normal una TSH de 5 mcUI/ml y, en muchas ocasiones no se inicia tratamiento mientras la TSH esté por debajo de 10 mcUI/ml.  Pero, afortunadamente para los pacientes, cada vez más estudios, sociedades científicas y endocrinólogos, avalan (avalamos) la consideración de hipotiroidismo subclínico con cifras de TSH superiores a 2,5-3 mcUI/ml, ya que, como se ha comprobado,  el 95 % de personas sanas sin patología tiroidea, tienen una TSH inferior a 2,5 mcUI/ml,  y el 97,5 % de ellas, una TSH máxima de 3,24 mcUI/ml. Muchos endocrinos y plataformas de pacientes luchamos para que se actualicen estos valores de referencia…pero aún persiste la idea de que no pasa nada por tener la TSH en 5 mcUI/ml.

¿Y por qué os cuento todo esto?

Porque  en los últimos años, cada vez somos más los médicos que pensamos, a la luz de varios estudios, que la fibromialgia y el síndrome de fática crónica, pueden tener su origen en una disfunción del tiroides, mi glándula favorita.

Se sabe que un porcentaje elevado de pacientes con estas patologías, asocian hipotiroidismo, y, sin embargo, no mejoran sus síntomas con el tratamiento hormonal a base de T4, ni siquiera cuando sus niveles de TSH son los adecuados.

Otros muchos han sido evaluados y no se les ha detectado problema tiroideo alguno (lo que no quiere decir que no lo tengan).

Además, hasta hace unos años, el tratamiento del hipotiroidismo se realizaba combinando T4 y T3 en un solo fármaco…después se pensó que, como la T4 tiene que transformarse en T3, si a los pacientes hipotiroideos se les administraba únicamente T4, ésta sería suficiente para tratar su enfermedad, y a muchos les fue bien…pero otros comenzaron a notar síntomas que, en principio no podían ser atribuidos al hipotiroidismo porque las hormonas estaban perfectas…así que suponéis cómo acabaron, ¿verdad? Si, diagnosticados de fibromialgia o, peor aún…tachados de “quejicas”, “ansiosos”, “depresivos”…

Como ya he comentado en otros post, el tiroides produce varias hormonas, entre ellas, la T4, que es una hormona” de reserva”, inactiva, y que debe transformarse en T3, que es la hormona que ejerce funciones tan importantes como regular el metabolismo, la temperatura, la digestión, el ritmo cardiaco… ¿pero qué ocurre si esta conversión no tiene lugar? ¿Si hay suficiente T4, pero ésta no se transforma en la hormona “de verdad”? ¿O peor aún, si la T4 se transforma en T3 pero en una T3 “ineficaz”?…pues que los análisis estarán perfectos, pero el paciente estará hipotiroideo.

WIKI TIROIDES 2 EFECTOS

Fuente: bioquimicaenlaclinica.wikispaces.com

Existen una gran cantidad de situaciones en las que el organismo no es capaz de convertir la T4 en T3 o esta conversión es ineficaz:

  • Muchas enfermedades o situaciones estresantes pueden provocar esta alteración: infecciones graves, ingresos hospitalarios, cirugías, anorexia nerviosa, estrés importante (muerte de un ser querido, accidentes…), hígado graso, diabetes, resistencia a la insulina…desde hace años, esta situación ha sido llamada Síndrome del enfermo eutiroideo, que, a grandes rasgos consiste en que, en estos pacientes con enfermedades graves puede aparecer una alteración en los valores de hormonas tiroideas (generalmente hipotiroidismo) sin existir una enfermedad tiroidea real.
  • La toma de ciertos medicamentos tan cotidianos como la aspirina, o los anticonceptivos orales, puede también alterar la conversión de T4 en T3.
  • Otras veces esto ocurre por déficit de ciertos micronutrientes como el selenio, el zinc o el hierro que son imprescindibles para facilitar esa conversión.

El mecanismo por el que la T4 no es capaz de convertirse a T3 es complejo…por lo que no voy a profundizar en él, pero si os interesa mucho, podría escribir un post sobre ello.

El diagnóstico es relativamente sencillo: solicitar determinación de T3…y saber interpretar los resultados. Si los niveles de TSH y T4 libre son óptimos, y los de T3 están disminuidos…la conversión falla, pero esto es algo que nunca se detectará por los cauces habituales (normalmente sólo se determina TSH y, con suerte, T4)

Y el tratamiento, por tanto, dependerá de la causa y de si el paciente ya está diagnosticado o no de hipotiroidismo y en tratamiento con tiroxina. Así, si el problema es un déficit nutricional, habrá que suplementarlo, si el paciente es hipotiroideo y ya toma T4, habrá que adicionar T3 a su tratamiento habitual, si el problema es un déficit de T3, el tratamiento es…T3.

Lamentablemente, en España es difícil conseguir T3, ya que únicamente se prescribe en ciertos casos muy concretos (no voy a extenderme), y aún más difícil es que desde las consultas médicas se solicite determinación de T3 libre…pero creo que si empezáramos a darle valor a este tema, la situación podría mejorar para muchos pacientes erróneamente diagnosticados.

Evidentemente, no todos los pacientes con fibromialgia,  síndrome de fatiga crónica y otras “nuevas enfermedades” invalidantes tienen esta disfunción tiroidea, existen otras alteraciones que han sido relacionadas con estas patologías, y podría escribir y escribir y no acabaría en semanas…así que he querido centrarme en el hipotiroidismo por déficit de T3 dado que es el que más relación tiene con mi especialidad…y creo que merece la pena tenerlo en cuenta, ¿no os parece?

Referencias:  

 FUENTE DEL post: blog cómo entender a tu endocrino, https://comoentenderatuendocrino.wordpress.com/2015/10/05/existe-realmente-la-fibromialgia/

cómo funciona la aromaterapia

La aromaterapia es un tratamiento complementario que utiliza las propiedades de esencias extraídas de plantas aromáticas para restablecer el equilibrio y la armonía del cuerpo y de la mente.

Se ha propuesto su uso en la endometriosis. En este artículo podéis leer cómo funciona aunque hay pocos estudios de medicina convencional que la avalen. Necesitamos más investigación pues, además, algunos aromas pueden ser disruptores endocrinos (comunicación con dra. Valls en Jornadas de endometriosis de Zaragoza¿Cómo funciona la aromaterapia y cuáles son sus beneficios? — La Prensa