Fibromialgia: Evidencias bio, psicosociales y medioambientales

La directora del Programa Mujeres, Salud y Calidad de Vida del CAPS de Barcelona, la doctora Carme Valls Llobet participó el 12 de mayo en esta jornada de la Universidad Pública de Navarra en el marco de Universidad Saludable y en colaboración con la Asociación Frida sobre fibromialgia. Como sabéis, gran parte de las enfermas de endometriosis sufrimos también fibromialgia y hay además una teoría circulando de que parte de estas enfermas la sufren precisamente desde la operación pélvica (por supuesto, esto no presupone una relación causa-efecto). Esta controvertida hipótesis esperemos que sea investigada como tantos otros claroscuros tanto de la fibro como de la endo.

La jornada de la que os ofrecemos el vídeo se centró en evidenciar la “invisibilidad legal y social de la fibromialgia” y ver qué se puede hacer desde diferentes sectores para contribuir a que se transformen algunas dinámicas en torno a la misma, de manera que se mejore la atención de las personas que la padecen, fundamentalmente mujeres. El director de la jornada fue Txema Uribe Oyarbide, del departamento de Trabajo Social Universidad Pública de Navarra

Dentro vídeo

https://upnatv.unavarra.es/upnatvscripts/EmbedCodeGen.php?file=sites/default/files/videos/pub/converted/21635_carme_valls.mp4&node=node/3418

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¿Es normal mi regla? (2)

(re)asentada en Madrid

Continuamos el post de la semana pasada sobre cómo es un periodo menstrual de chica sana, sin desarreglos hormonales ni endometriosis, adenomiosis, miomas (y que, por supuesto, no esté tomando anovulatorios, la píldora). Debes preocuparte cuando ocurre alguno de estos fenómenos durante tu ciclo menstrual:

  • Manchado (en ginecología se llama spotting) en torno a la ovulación o antes de la regla: esto es el sangrado de escasa cantidad que dura 1 o 2 días en la ovulación, o sea: a) a la mitad del ciclo (si tu ciclo tiene 45 días, en torno al día 22º) o b) los días previos a la llegada de “la inquilina”. Esto puede producirse por los cambios hormonales que vivimos a lo largo de nuestro ciclo.
  • Irregularidad: nos referimos a cuando esa periodicidad de repente, durante 1 o 2 ciclos, es distinta a la habitual tuya. Por ejemplo, tienes ciclos menstruales de 24 días y llevas dos meses teniéndola cada 27 días. no te preocupes: el estrés, los cambios bruscos de peso, los viajes, los antibióticos, otras medicaciones, suplementos, actividad física muy distinta de la habitual… pueden afectar a tu periodo menstrual. Eso sí, si la irregularidad durara más tiempo que 1 ó 2 ciclos, yo iría a la ginecóloga.
  • No te baja, ausencia (amenorrea): Puede suceder una o dos veces en un año (12 ciclos menstruales) que no nos venga la regla o tengamos un ciclo demasiado corto (muy, muy corto: por ejemplo, 2 veces en 20 días). Anótalo todo, intenta apuntar y reconocer si has tenido disgustos, estrés fuerte, o cambios de dieta y medicación y, si no retorna la regla en 2 ciclos, ve a la ginecóloga y procura que te realice análisis endocrinos. En principio no es preocupante, solo si se manifestara varias veces en un año.

En resumen: usa alguna app o libreta de ciclo menstrual para no fiarte de tu memoria. Esto es útil también para la ginecóloga y endocrinóloga, que siempre en consulta te van a preguntar la Fecha de Última Regla (FUR).

Deberías ir a una especialista cuando:

  • tengas dolor menstrual que te impida hacer tus actividades: salir con amigas/os, tareas domésticas, estudiar/ir al instituto/universidad/al trabajo…
  • Cuando tengas un sangrado irregular.
  • no tengas sangrado menstrual. Si a los 16 años no nos ha venido la regla hay que consultar a un especialista. También si, cuando han existido reglas normales, dejamos de tenerla durante más de 2 ciclos.
  • sangrado mucho más abundante de lo habitual, más de 80 ml (si no estás enferma) o 150 ml (si tienes endometriosis, adenomiosis o miomas), o, por el contrario, la regla ha disminuido excesivamente: menos de 5 ml (hipomenorrea).
  • Cuando nuestra regla empieza a durar menos de lo habitual y se mantiene así durante varios ciclos (oligomenorrea), o dura más de normal, manteniéndose así a lo largo de 2-3 reglas (polimenorrea). Ciclos de menos de 24 días o de más de 35.
  • Cuando sangramos durante la menopausia, o cuando consideramos que ya se nos había retirado la regla.

Es importante acudir a la ginecóloga cuando notemos alteraciones en nuestra regla. Éstas pueden deberse a causas orgánicas (pólipos, miomas, quistes de ovario, hiperplasias endometriales, etcétera) o causas “funcionales”, lo que quiere decir que se deben a alteraciones hormonales. También por supuesto, puede ser por una combinación de ambas (endometriosis). El tratamiento dependerá de la causas. No te asustes pero pon remedio. Cuanto antes, mejor. Te ahorrarás anemia, fatiga, malestares y complicaciones.

masaje genital femenino terapéutico

Ya hemos tratado sobre los cuidados de tu suelo pélvico en otras entradas del blog pero queremos insitir en esta tercera entrega porque el vídeo estábien enfocado a que os lo haga otra persona que os ayude, así podéis concentraros y relajaros mejor y ser más conscientes de los movimientos. Aunque no estéis embarazadas el vídeo es muy claro y da unas directrices al final muy importantes, como no hacer daño ni tolerar presión excesiva. Espero que os anime a practicar el automasaje para reducir el dolor en la vulva y mejorar la evacuación. Recordad siempre hacerlo con aceite de masaje adecuado para mucosas (vagina/vulva) o bien aceites vegetales sin perfumes ni aromas (oliva, sésamo, almendras, rosa mosqueta…).

el estrés y la endometriosis

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“Las mujeres con endometriosis sufren de altos niveles de estrés debido a los síntomas de la condición, y además por la preocupación por su salud y el posible impacto de la endometriosis en la fertilidad”*.

Hay ya tres estudios que muestran que las mujeres con endometriosis tenemos niveles más bajos de cortisol que las mujeres sin la enfermedad.

Los estudios en animales confirman datos que demuestran que el eje HPA está comprometido en pacientes con enfermedades dolorosas crónicas, incluyendo la endometriosis y la dismenorrea. Sin embargo los mecanismos subyacentes y las consecuencias fisiológicas de las disfunciones en el eje HPA en estos pacientes todavía son desconocidos. Es importante llevar a cabo estas investigaciones para saber si niveles bajos de cortisol son causa o consecuencia de la endometriosis, y si aberraciones en el eje HPA pueden aumentar el riesgo a enfermedades inflamatorias, lo que explicaría la alta comorbilidad entre la endometriosis y el asma, las alergias y otras afecciones inflamatorias.

Este estudio (ver fuente) presenta pruebas por primera vez de los efectos negativos del estrés en la progresión, la inflamación, y la percepción del dolor en un modelo animal de endometriosis. En este modelo la exposición a estrés aumentó la severidad de la enfermedad y también de los parámetros inflamatorios, y aberraciones en la expresión de moléculas asociadas a la regulación y percepción del dolor.

Los datos de los estudios sugieren que el estrés modula al sistema inmunológico y al eje HPA, contribuyendo a la fisiopatología de la endometriosis.

Esos resultados y otros sugieren que el uso de técnicas para el manejo del estrés ofrece alternativas terapéuticas útiles para reducir los síntomas y progresión de esta enfermedad. En el blog ya hemos hablado del uso de técnicas de relajación para ello y evidentemente cambios integrales del estilo de vida sin los cuales la inflamación no hará más que aumentar y, con ello, el dolor.

Por otro lado, también ha quedado demostrado el efecto del estrés en la infertilidad debida a la endometriosis:

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FUENTE:

*Caroline B Appleyard, Siomara Hernandez, Marielly Cuevas, Kenira J. Thompson, Idhaliz Flores, y Annelyn Torres-Reverón: El estrés afecta la progresión, los mecanismos centrales de percepción de dolor y los parámetros inflamatorios de la endometriosis”

Traducción del gráfico de Endometriosis Worldwide March por EndoMarchTeam Perú

cómo dar un masaje vulvar

Si has tenido cirugías pélvicas o sufres endometriosis es muy normal tener hipertono en el suelo pélvico, determinados dolores y tiranteces en el perineo, la vulva, la vagina, los músculos… todo tira, escuece y está inflamado. Si practicas estos masajes 3-4 veces a la semana o, mejor aún, todos los días unas semanas, combinado con estiramientos del psoas (piramidal/ciática) notarás muchísima mejoría. Para hidratar lo ideal es empapar los dedos con aceite de almendras, de rosa mosqueta, de sésamo (super hidratante para los tejidos vaginales y vulvares) y por supuesto lavar bien las manos y cortar las uñas romas. Nunca hay que producri dolor, sino masajear poco a poco para des-sensibilizar la zona, que está dolorida por la inflamación y la irritación del SNC.